¿Cómo saber si tu hijo sufre acoso escolar o «Bullying»?

El acoso escolar o bullying es el maltrato tanto físico como psicológico que ejercen uno o varios compañeros de escuela sobre otro.

Este tipo de ofensas se conforman desde la mera burla hasta la agresión física de mayor o menor entidad, pasando en la mayoría de ocasiones por el aislamiento social de la víctima.

Este tipo de agresiones se clasifican en 2 grupos principales:

Agresiones Psicológicas

Son aquellas que dejan unas secuelas realmente difíciles de superar por parte de la víctima. Tienen una implicación directa en su autoestima y son las que han llegado a provocar los casos más graves en los damnificados hasta el punto de llegar al suicidio.

Dentro de esta categoría podríamos subdividir en dos los tipos de agresiones psicológicas:

  • La primera de ellas, las que increpan directamente a la víctima como las constantes burlas, humillaciones, vejaciones de todo tipo;
  • y las que tienen un componente social que implica marginar al maltratado dentro del grupo de clase, no dejarle participar en actividades, en la organización de eventos…

Debemos tener especial atención a este tipo de agresiones ya que son las típicas que se confunden con “cosas de niños” o se achacan a la personalidad tímida de la víctima.

Realmente si somos capaces de detectar este tipo de agresiones a tiempo y tomar medidas en base a ellas, casi nunca llegarían las agresiones físicas.

Agresiones Físicas

Este tipo de agresiones pueden ser desde golpes, empujones, palizas…hasta el robo de cualquier tipo de pertenencia de la víctima.

En muchas ocasiones, es posible identificar estos casos analizando ciertos comportamientos del menor. Los cambios de humor repentinos, una actitud negativa o triste hacia todo aquello que represente la escuela e incluso un cambio en la personalidad del menor prácticamente “crónico”.

En algunos casos no es posible está detección de la que hablamos, ya que hay menores con una capacidad de somatización superior y que por miedo al rechazo de su entorno más cercano pudieran intentar con todo su esfuerzo aparentar normalidad en su día a día.

En la mayoría de casos, el acoso se inicia en el ámbito escolar y se extiende a la vía pública, por ejemplo, en los trayectos de camino al colegio o a la salida del mismo. NO cometas el error de pedirle a un familiar o conocido que siga al menor a según qué lugares, o que se presente en los alrededores del centro escolar, ya que la posibilidad de que el menor note algo extraño es muy alta y podría perjudicarle más que ayudarle.

El primer paso es corroborar que el menor está pasando por esa situación y, para ello, desde Axioma Detectives nos gustaría brindarte la ayuda necesaria, implicándonos en la causa y recopilando toda la información necesaria para que puedas después actuar tanto con el centro escolar como en tribunales de justicia, si fuera preciso. Evita un mal mayor y contáctanos sin compromiso.

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