El maltrato de ancianos en el domicilio

La sociedad y el entono laboral de nuestros días nos imposibilita llevar a cabo el cuidado personalmente de nuestros mayores o nuestros hijos y ya no digamos si nos encontramos en ciudades grandes como Barcelona, dónde el ritmo de vida de las personas y las distancias entre familiares son tan amplias. Por eso, en la mayoría de ocasiones nos vemos obligados a dejar en manos de otra persona el cuidado de nuestros seres queridos para que podamos seguir trabajando.

La búsqueda, tanto de una residencia de tercera edad como de personal cualificado a domicilio no es fácil y siempre tenemos el miedo de que nuestros mayores o hijos puedan sufrir algún tipo de maltrato.

Como comentábamos antes, las personas mayores de 80 años son las más vulnerables a crisis físicas, mentales o financieras y es por ello por lo que requieren un mayor cuidado por parte de la sociedad o de sus familiares. Todo ello conlleva a la aparición de nuevas necesidades sanitarias a las cuales no estamos preparados y ante la presión social por la competencia socioeconómica de la familia y sobre todo las mayores dificultades y presiones hacia la mujer (cuidadora tradicional) hacen del cuidado en el propio domicilio una opción necesaria.

El intrusismo profesional por parte de personas no cualificadas en éste área, hace que aumenten potencialmente los casos de maltrato a ancianos por parte de dichos cuidadores. Además, los valores referidos al envejecimiento han sufrido una profunda transformación en pocos años. Tradicionalmente, el anciano era una figura con un importante papel dentro de la dinámica familiar y social, pero en la era de la industrialización, la era tecnológica, los ancianos han sido menospreciados en algunos casos y colocado en un papel secundario e incluso molesto lo que no ayuda a evitar este tipo de conductas.

¿Tiene dudas sobre el cuidado de sus seres queridos?

Como profesionales de la investigación, podemos aportar las pruebas necesarias para asegurar que las personas u organismos a cargo de nuestros familiares se comporten como grandes profesionales velando por el bienestar de las personas mayores a su cargo.

Con más frecuencia de la que nos gustaría, vemos casos en telediarios como en nuestro entorno más cercano en el que el trato dispensado a personas de edad avanzada no es el más adecuado. Tampoco debemos alarmarnos a las primeras de cambio, pero sí es bueno tener una comunicación cercana y directa tanto con nuestros familiares como con las personas a cargo de ellos. De esta forma, se podrá detectar un cambio de comportamiento o de humor, observar si el cuidado tanto en la higiene como en el resto de los ámbitos es el que queremos para nuestros seres queridos.

Es muy triste ver como en casos en que estas personas son muy mayores o padecen algún tipo de demencia, son descuidados de forma continuada debido a la ausencia de quejas por parte de los propios ancianos. Incluso, en algunas situaciones el detective privado ha sido testigo de robos por parte de estos cuidadores o cuidadoras.

¿En qué te pueden ayudar la contratación de los servicios de un detective privado?

Aunque no es plato de buen gusto, a veces hay que afrontar algunas situaciones con frialdad y coraje. En el caso de tener sospechas sobre el trato dispensado por cuidadores o auxiliares sanitarios hacia nuestro padres o madres en edad avanzada es sumamente importante la rapidez. En primer lugar, por estar seguros de que las personas mayores reciben el trato que merecen y en segundo lugar por nuestra propia tranquilidad.

La discreción, la picardía y la experiencia de un detective privado es fundamental para llegar al fondo del asunto sin levantar sospechas.

Desde nuestra agencia Axioma detectives privados en Barcelona, no queremos que dudes ni un segundo más y te pongas en contacto con nosotros si tienes la más mínima duda sobre el comportamiento de la residencia o el cuidador o cuidadora a cargo de sus familiares.

Estaremos encantados de asesorarte y ayudarte en todo lo que esté a nuestro alcance.